martes, 6 de marzo de 2012

'Gloss Drop' Battles


Cuatro años después, al fin decidieron encandilarnos nuevamente. Ahora sin vocalista fijo, han decidido reemplazarlo con varias colaboraciones interesantes como la del chileno Matias Aguayo. Es más de esa adictiva música sacada de todas partes, explorada en todos los instrumentos posibles. Es el arte exprimido de este grupo de estadounidenses.

Empezando, 'Africastle' es instrumental y ya nos asegura que el resto de estos 53 minutos van llenar las expectativas. Puro ritmo y secuencias de teclados. Después viene el primer single del álbum, con un un crescendo que recuerda a los carros de helados: 'Icecream' y escuchamos a Aguayo cantando "como el helado derritiéndose". Me recuerda mucho al arte de la portada: azucarada, elástica y rosada. Luego 'Futura' e 'Inchworm' calman un poco todo, pero esta ultima resalta por ese acertado uso de los mas variados recursos, al final se pone algo vintage y suena a música de un circo de un futuro maníaco.  Es encapsulada y fácil para los oídos. La siguiente,'Wall Street', es buenísima. Realmente captura todo ese ambiente agitado, los gajes y escaramuzas que se viven con esta gran crisis económica.  A mitad del álbum Gary Numan y Battles conciben 'My Machines', se nota porque lo escogieron a él para vocalizar. 'Dominican Fade' es muy latina y vuelve a esos ritmos pop y azucarados. Y el tal vez el track más accesible sea Sweetie & Shag, en el que canta Kazu Makino, vocalista de Blonde Redhead. Más música de la buena en 'Toddler' el noveno track que es un concerto electro cortísimo que da entrada a 'Rolls Bayce'. El estéreo explota y luego explota tu capacidad de percibir vibraciones. Toda una experiencia. Ya casi llegando al final 'White Electric', la más guitarrera del álbum, golpea con fuerzo y se hace más pesada poco a poco, sube y sube... y sube y sube . Pero al final, justo antes de suicidarse (es el tope), regresa al sonido característico de Battles y nos deja una vez más tranquilos. Ya uno quiere repetir todo el álbum pero falta el final. La experimental 'Sundome' en la que se escucha todo la expresión de la música asiática en la voz de Yamantaka Eye. Siete minutos totalmente disfrutables y deja de sonar con perfectamente.

A pesar de no ser muy fácil de escuchar (al principio te preguntaras: WTF?), es muy recomendable; realmente un logro. Battles es grande. Mira el vídeo de 'Ice Cream':

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