viernes, 16 de marzo de 2012

'Pánico' Manuel García


Este cantautor chileno, ariqueño más precisamente, tuvo en el 2005 un debut que dejaba ver un gran futuro y al mismo tiempo parecía el final de una búsqueda luego de dejar por dos años su primera banda: Mecánica Popular. Es un álbum trovero, digamos, con cámaras de cuerdas por ahí y por allá, y arreglos de guitarra muy dulces pero sobretodo es una gran demostración de talento.

Sus letras son poéticas y expresa perfectamente ese sentimiento del artista enamorado, incomprendido, sensible, observador, tierno y feliz, al fin y al cabo. Debo admitir que no me atrapaba al principio pero poco a poco a uno se le van abriendo los oídos y se reconoce en la canciones. Reconoce su voz o sus memorias. No quiero quitarle, por supuesto, protagonismo a la parte musical. Tampoco deja nada más que desear, sigue el sentimiento de las canciones. Mi parte favorita es la del medio: 'Tu Ventana', 'Viejo Comunista', 'Hablar de ti' que dice:

Me esta dando pena esta canción
que era solo un recuerdo.
De todas maneras me gustó
rondar el cementerio.

Alegres y nostálgicas, lindas melodías.



martes, 6 de marzo de 2012

'Gloss Drop' Battles


Cuatro años después, al fin decidieron encandilarnos nuevamente. Ahora sin vocalista fijo, han decidido reemplazarlo con varias colaboraciones interesantes como la del chileno Matias Aguayo. Es más de esa adictiva música sacada de todas partes, explorada en todos los instrumentos posibles. Es el arte exprimido de este grupo de estadounidenses.

Empezando, 'Africastle' es instrumental y ya nos asegura que el resto de estos 53 minutos van llenar las expectativas. Puro ritmo y secuencias de teclados. Después viene el primer single del álbum, con un un crescendo que recuerda a los carros de helados: 'Icecream' y escuchamos a Aguayo cantando "como el helado derritiéndose". Me recuerda mucho al arte de la portada: azucarada, elástica y rosada. Luego 'Futura' e 'Inchworm' calman un poco todo, pero esta ultima resalta por ese acertado uso de los mas variados recursos, al final se pone algo vintage y suena a música de un circo de un futuro maníaco.  Es encapsulada y fácil para los oídos. La siguiente,'Wall Street', es buenísima. Realmente captura todo ese ambiente agitado, los gajes y escaramuzas que se viven con esta gran crisis económica.  A mitad del álbum Gary Numan y Battles conciben 'My Machines', se nota porque lo escogieron a él para vocalizar. 'Dominican Fade' es muy latina y vuelve a esos ritmos pop y azucarados. Y el tal vez el track más accesible sea Sweetie & Shag, en el que canta Kazu Makino, vocalista de Blonde Redhead. Más música de la buena en 'Toddler' el noveno track que es un concerto electro cortísimo que da entrada a 'Rolls Bayce'. El estéreo explota y luego explota tu capacidad de percibir vibraciones. Toda una experiencia. Ya casi llegando al final 'White Electric', la más guitarrera del álbum, golpea con fuerzo y se hace más pesada poco a poco, sube y sube... y sube y sube . Pero al final, justo antes de suicidarse (es el tope), regresa al sonido característico de Battles y nos deja una vez más tranquilos. Ya uno quiere repetir todo el álbum pero falta el final. La experimental 'Sundome' en la que se escucha todo la expresión de la música asiática en la voz de Yamantaka Eye. Siete minutos totalmente disfrutables y deja de sonar con perfectamente.

A pesar de no ser muy fácil de escuchar (al principio te preguntaras: WTF?), es muy recomendable; realmente un logro. Battles es grande. Mira el vídeo de 'Ice Cream':

'Marley' Documental


¿Te inspira Bob Marley? ¿Quieres los mismos dreads? ¿Vives su música o simplemente la cantas y bailas? Esto te va a gustar, de todas formas. Kevin Macdonald, director ganador del Premio de la Academia por Mejor Documental, es el director de 'Marley'. Un documental que busca mostrar al hombre detrás de la leyenda. Con participación las personas más cercanas de su entorno y declaraciones reveladoras esto promete. Además, con imágenes y grabaciones inéditas, es un documental imperdible para todo amante de la música. Puedes ver el trailer aquí: 


sábado, 3 de marzo de 2012

'The Queen is Dead' The Smiths


Hablar sobre reverendo hito en la historia musical inglesa es un tarea difícil, pero posible. Sobretodo si solo vamos a enfocarnos en lo que nos produce canción por canción. Pero para comprender lo importante que es, tenemos que saber que es el mejor disco de esta banda, que se publicó en el auge de su popularidad, además es su disco mejor vendido y promocionado, y define totalmente el estilo de la banda que cambio las reglas del rock británico para los próximos años. Es el álbum que hizo que The Smiths defina y diera inicio al britpop de los 90s junto a New Order y The Stone Roses, la obra maestra del dúo creativo mas importante de los 80s. Johnny Marr se luce y crea toda una orquesta pop de guitarras que son el soporte perfecto para los versos mas satíricos, críticos e ingeniosos que ha creado Morrissey. Todo esto sumado a la más pulcra base: Las creativas y refrescantes líneas de bajo funky de Andy Rourke y los tambores de Mike Joyce, considerado uno de los mejores bateristas de la historia, que llegan a ser sentimentales.

Los primeros segundos son el audio de alguna película vintage ("La habitación en forma de L"), se escucha música hall y luego con convicción y sin ningún paso atrás la poderosa batería de Joyce tiene la entrada. Desde el comienzo, en la canción que le da nombre al álbum, Morrissey lanza alaridos desafinados a propósito, escupiendo y despotricando ingeniosamente contra la corona y la familia real inglesa. Es hard-rocking al estilo Smith.

Siguiendo, 'Frankly, Mr. Shankly' tiene una melodía más alegre y las letras son bastante cómicas. Va dedicada al jefe de la discográfica, insultándolo.

"I do not mean to be so rude
But still, I must speak frankly, Mr Shankly, give us money"

La melancolía llega pronto,a la tercera, con 'I Know It's Over'. Es una balada desgarradora de desamor que le sirve a Morrissey para exponer algunas de sus nociones morales. La música siempre impecable, dejando totalmente como protagonista a esa voz resignada pero arrogante.

"It's so easy to laugh
It's so easy to hate
It takes strength to be gentle and kind
It's over, over, over"

Y se prolonga ese dolorcito con 'Never Had No One Ever'.  Ya el disco a estas alturas tiene un grado alto de dramatismo. No es ningún llanto, es hastío puro y resentimiento. "And I never, never had no one ever", reclama. Con la instrumentación justa y necesaria llega, propulsada, a lo oscuro. Pero el ambiente se vuelve nuevamente amable, sin perder nada la crítica, con 'Cemetary Gates'. Va dedicada a todos aquellos que calificaban de excesiva la inspiración que  Morrissey tomaba de algunos autores como Oscar Wilde, y justamente menciona a éste (junto a Keats y Yeats). Lo enaltece y justifica todo.

"And I meet you at the cemetery gates.
Keats and Yeats are on your side
but you lose because Wilde is on mine"

Y esa es la primera mitad del álbum. La sexta canción, de diez, demuestra la capacidad de Marr&Morrissey junto a Rourke&Joyce de hacer que nuestros oídos respiren de placer. Es directa, contundente y... También diferente. La voz se "disculpa" con alguien. Explica que realmente no quería decir que le gustaría plantar todos los dientes en su cabeza y  proclama que ahora sabe como se sintió Juana de Arco mientras las llamas derretían su Walkman. Es 'Bigmouth Strikes Again'.

Ahora, ya estamos bien acolchados en todo lo que nos han dado y sigue la canción de The Smiths preferida de Morrissey: 'The Boy With the Thorn In His Side'. Nuevamente la temática se basa en la industria musical. Morrissey se refiere a él mismo como "el chico con una espina en el costado". Ya terminándose el álbum suena la octava canción: 'Vicar In a Tutu'. Con una melodía pegajosa, habla de un vicario (párroco) que usa tutú y baila bajo la lluvia. Claramente hace referencia a algún religioso gay. Se confirma cuando Morrissey dice que cualquier hombre podría acostumbrarse y que la prueba viviente es él mismo.  Aquí nada se pierde. Realmente es una joya del rock inglés ¿No crees?

Y la penúltima es para muchos el éxtasis del álbum y una de las mejores canciones jamás escritas. Es de un romanticismo retorcido y hasta polémico, psicológicamente. Alguien se escapa de casa y no quiere volver. "Llévame en tu auto." Contempla el placer de morir junto al ser amado, de que nada más importa sino éste. "Y si un camión de diez toneladas nos mata a ambos, morir a tu lado... Bueno; el placer, el privilegio es mío." Perfecta en varios sentidos, 'There Is a Light That Never Goes Out', realmente demuestra porque The Smiths es una banda de culto. Gran canción. Jamás se me hubiera ocurrido. Y va terminando, con un fraseo de teclado, como si cada uno de esos cuatro minutos se despidiera.

Para terminar, el excelente (y de otro mundo) fraseo de guitarra de Marr que recuerda a la pureza del primer álbum de la banda; viene, se va y vuelve. La letra de 'Some Girls Are Bigger Than Others' habla de eso, de que algunas chicas son mas grandes que otras y disfraza, un poco, de humildad todo. Simple y buena, cierra el álbum sin bajar estándares.

Grandísimo álbum. Tal vez no tiene todas sus mejores canciones, pero no deja nada más que desear. Diez de diez. Lagrimón.