jueves, 23 de febrero de 2012

'Fuerza Natural' Gustavo Cerati


En definitiva el mejor álbum de la ya leyenda. Desde el principio es interesante el giro que le dio a la temática de sus canciones. Todo habla de sentirse bien, del futuro prometedor y la madurez de la sabiduría. Y desde el principio. Lo primero que pronuncia es:

"Puedo equivocarme,
tengo todo por delante
y nunca me sentí tan bien.
Viajo sin moverme (de aquí)"

Tal vez arriesga la poética de sus líricas pero gana en lo adictivo que puede ser cantar así. El resto del álbum sigue la misma fórmula. Si seguimos  en orden 'Déjà Vu' tiene un coro que funciona y algunos toques dance. Perfecta para la radio. Ya 'Magia' y 'Amor sin rodeos' nos recuerdan que este señor es un experimentado compositor, maduro y consolidado, un maestro realmente. Una continua con la temática pos-adolescente de esperanza y la otra dispara sin error a los corazones galopantes. Tal vez algo más inspirada 'Llega tracción a sangre' y trae consigo esos versos a los que nos tiene acostumbrados Cerati.

"Creo que te hice tan mía,
que por un instante te olvidé"

Los riffs y solos de guitarra se pasean creando toda esa atmósfera ceratiana (de pose rocker pero sin esforzarse). Tal vez el mejor ejemplo es la que sigue, 'Desastre'. Calidad pura, prueba de que se puede ser moderno sin traicionarse. Con guitarras tan rockers que parecen distorsionadas y otro estribillo de radio suena en 'Rapto', una sátira al deseo de posesión que puede sentir alguien por otro, dándole final a la primera mitad del álbum. Lo menciono porque este es un disco que se divide en dos, a segunda parte recoge recursos mas variados para la música y las letras. Una oda en 'Cactus' y algo más abstracto y poético en 'Naturaleza Muerta', nos sumergen, poco a poco. A 'Domino', el décimo track, le podríamos llamar experimentación dentro de la música a la que nos tiene acostumbrados Gustavo. Es un crítica, en parte, a la sociedad moderna con cierto espíritu punk, rápida y sin metáforas. Con 'Sal' nos rodea ese ambiente al que podemos escapar cuando queramos, un lugar reservado en el mar. Y otra gran canción de amor, de estilo 'A merced'. Es un arrullo. 'Convoy' es demasiado, genial.

"Tantas ganas de explorarnos,
todo salió como lo planeamos.
Se soltó el vagón
y volamos al espacio exterior"

Y para terminar viene un viaje aparte: 'He visto a Lucy'. Pieza de nueve minutos que corona de manera magnánima el mejor disco de este grande.  Es como escuchar otro álbum. Solos de guitarra, vientos, orquestaciones, moogs. Y luego el final muy Pink Floyd, muy Syd Barret en realidad. Idos, idos estamos cuando todo termina.


"Tres veces llamo y respondes…
Y suena…
Suena…
El acorde"


El acorde.

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